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martes, 1 de octubre de 2013

Odisea en el Juzgado de Paz 1ra Circunscripción de la Provincia

Generalmente tengo audiencias en los Juzgados, Tribunales y Cortes del Distrito Nacional, y ocasionalmente tengo que ir a otras jurisdicciones.

Me ha ocurrido que tengo que llevar un caso ante el Juzgado de Paz de la Primera Circunscripción de la Provincia Santo Domingo.

El viernes pasado nos dirigimos a ese Juzgado, específicamente ante el despacho del fiscalizador para poner una querella por incumplimiento de pensión alimentaria.

Sin embargo, ese viernes nos informaron que no podían recibir esa querella porque ese tipo de querellas solamente se reciben los martes y jueves; y que si fuera una querella nueva para fijación de pensión alimentaria solamente se recibían lunes y miércoles.  (O sea que implícitamente me dejaron saber que los viernes no recibían nada en ese despacho).

Quedé en shock con esa disposición administrativa, porque una cosa es que el Fiscalizador decida organizar su trabajo y dividir su trabajo para recibir las personas como mejor entienda, y otra cosa es que un trabajo que es meramente administrativo le pongan días para recibirlos.

Me pareció insólito e injusto para la cantidad de mujeres y hombres que acuden a los Juzgados de Paz buscando soluciones con relación a la pensión alimentaria de sus hijos, y luego que estén allá y hayan pagado pasaje, pedido permiso de sus trabajos, les informen que deben ir otro día para hacer esa diligencia.

Inmediatamente publiqué en Twitter la situación y presenté una queja al @PoderJudicialRD.  

Hoy volví de nuevo al Juzgado de Paz a fijar mi cita y pude ver más claramente el desenvolvimiento de la situación y aclarar que el manejo de la oficina del fiscalizador le pertenece a la Procuraduría Fiscal de la Provincia Santo Domingo.

Mientras estuve ahí dos personas habían pedido permiso de sus trabajos para poner querellas y les dijeron que no iba a ser posible, que debían ir los lunes o miércoles.  O sea perdieron tiempo y dinero, a parte del tema de pedir permiso en los trabajos.

Le dije al secretario que estaba en la obligación de recibir la querella, pero el secretario me justificó esa decisión.

No pude hacer más nada en ese momento.  Sólo me queda externar la queja, la cual haré llegar de manera formal a la Procuraduría Fiscal de la Provincia y a la Procuraduría.  Creo que la justicia está para servir a los usuarios y facilitar las demandas y querellas.  Me parece insólito que se haya establecido ese mecanismo que es perjudicial para los usuarios.  Espero que la magistrada Olga Diná pueda prestar atención a esa situación y tomen las medidas de lugar para que los usuarios no se vean perjudicados cuando traten de acceder a la justicia.

Tengo que agradecer al @PoderJudicialRD que el mismo día que hice la denuncia por Twitter, me prestó atención e intervino.  Ahí pude darme cuenta que en realidad quien tiene que ver con esa situación es la Procuraduría Fiscal de la Provincia.

martes, 10 de septiembre de 2013

Violencia de género estatal en los Juzgados de Paz

Desde hace varios días quería compartir esta experiencia que me sucedió en un Juzgado de Paz, para plasmar o presentar cómo desde los tribunales se puede revertir un caso en contra de una mujer por el hecho de ser mujer.

Estaba representando una señora que tenía una sentencia del año 2000 que fijaba una pensión alimentaria de X suma de dinero a favor de sus hijos, uno de los cuales ya es mayor de edad.

La señora estaba cobrando todos esos años de incumplimiento de pensión alimentaria.

Voy a señalar tres puntos sobre lo sucedido, y de por qué entiendo que esta es una de las formas en que las mujeres son abusadas por el mismo sistema de justicia.

Primer punto:  Desde el inicio la Jueza (sí, jueza) y el Fiscalizador estaban culpando a la señora por el incumplimiento del señor.  Es decir, desde el punto de vista de esos actores del sistema el problema no era que el señor tenía 13 años sin pagar la pensión alimentaria, sino que el problema era que ella nunca (lo cual no era cierto) reclamó el pago que le reconoce esa sentencia hasta ahora.

Segundo punto:  Según la Jueza, la señora no probó cuánto debía el señor.  Es decir, la señora con una sentencia que ordena un pago de una pensión alimentaria, debía además probar que el señor estaba incumpliendo.

La jueza invirtió la carga de la prueba.  Lo que debía ser una audiencia donde el incumplidor probara lo que había pagado, se convirtió en una audiencia donde la acreedora debía demostrar lo que el señor supuestamente había pagado. 

Tercer punto:  Como la Jueza entendió que ni la señora había "probado" lo que el señor debía y el incumplidor no había probado lo que él había pagado, la jueza decidió tomar como bueno y válido lo que por su boca había dicho el incumplidor que reconocía como deuda, que era muchísimo menos del monto adeudado en total, pero no lo que la señora demandante alegaba lo que él debía.  

¿Se entendió? la Jueza siempre dio como bueno y válido lo que el señor, incumplidor, decía, aún sin aportar ningún documento que lo avalara, sin embargo, la sentencia que la señora tenía no bastaba para probar su acreencia.

Estos son de los abusos sutiles que pasan en los tribunales y la verdad que me hacen cuestionar mucho cómo es que este sistema de justicia funciona y cómo además las mismas mujeres somos las más verdugas contras nosotras mismas.

Qué pena que la jueza le dio ese giro a esa audiencia.  Más que el monto reclamado, la impotencia es por la forma en que revictimizó a la mujer.  La "mala" es ella, el incumplidor no.