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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Preguntas para los/as abogados/as de familia

Como ejerzo el derecho de familia, encontré leyendo el Huffington Post unas preguntas que a mi entender debería hacer toda persona que esté buscando un abogado o abogada para que lo/la represente en su proceso de divorcio.

Me tomé la libertad de traducirlas:


“¿Ha pasado usted personalmente por un divorcio?” Victoria G.

“Soy abogado de divorcios.  Me gustaría que mis clientes me preguntaran:  ¿Hay alguna forma de hacer esto sin hacer daño a nadie incluyendo a mi esposa/o? Porque la respuesta es SÍ.”  Tong S.

 "¿Por cuáles cosas vale la pena pelear y cuáles cosas vale la pena dejar ir?" Regina D.

“¿Cómo podemos terminar esto de una manera fácil y rápida? Mandy R.

“Como abogada de divorcios, pienso que es importante hablar sobre lo que el cliente quiere, cuáles son sus expectativas y entendimiento sobre el divorcio.”  @valerieleighdye

“¿Cuánto va a tardar este proceso?”  @totethadi

“Tratará usted de verdaderamente escucharme y no dejar nada sin decirme porque esté de prisa?" Karen F.

“¿Cómo cobra usted?” Paquita L.

“¿Qué tan a menudo litiga usted versus establecer un acuerdo o negociación en sus casos?” Heather R.

“¿Cuánto me va a costar?“ Ted B.


Luego mi amigo José Manuel Guzmán Ibarra añadió la siguiente pregunta: "¿Te importan los niños y su salud emocional?" 

Como decimos los abogados/as:  estas preguntas son solamente enunciativas y no limitativas, pero creo que son interesantes hablarlas con su representante legal.  El divorcio conlleva un costo emocional y económico importante, por lo que hay que preguntar, hay que cuestionar, y discutir opciones, para que la decisión que se tome sea consciente y esté preparado/a en todos los sentidos para enfrentar un proceso de divorcio.

Si alguien tiene alguna pregunta que añadir a este listado por favor la pongan en los comentarios.  Todo eso enriquece a nosotros/as los/as abogados/as que ejercemos esta materia y a las personas también que vayan a pasar o estén pasando por un proceso de divorcio.

miércoles, 22 de junio de 2011

Cómo ser abogado/a de Derecho de Familia y no morir en el intento


El sábado pasado fui invitada por el Comité de Estudiantes de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) a participar en un taller de litigación dirigido a estudiantes de esa Universidad. Me invitaron a exponer sobre técnicas o herramientas en los procesos relacionados con el Derecho de Familia.

Finalicé mi exposición señalando algunos puntos que entiendo importantes a la hora de tomar o llevar un caso de Derecho de Familia.

Entiendo que algunos de esos puntos se aplican también en el ejercicio profesional en otras áreas del Derecho.

Confieso que pienso pegarlas en mi oficina para mantenerlas presentes también.

1. Sea lo más claro posible con los clientes. No le prometa ni de garantías de soluciones. Usted no es el o la juez/a.

2. Revise su expediente antes del día de la audiencia.

3. Tres cosas mueven o chocan las personas: el dinero, la libertad y los/as hijos/as.

4. Psicología o inteligencia emocional.

5. Antes de decir sí a un caso, analícelo, para que después no salga huyendo.

6. Refiera sus clientes (en caso necesario) a terapia psicológica. Usted no es psicólogo/a para sugerir soluciones o estrategias. Claro, hay sentido común, pero hay casos y cosas que escapan de lo común.

7. No se tome el caso personal. El o la abogado/a contrario no es su enemigo, ni la parte contraria tampoco.

8. Trate de no llevarse el caso a su casa.

9. Lea, investigue, busque jurisprudencia local e internacional, doctrina.

10. Sea innovador/a.

11. Tenga cuidado con lo que usted publique en internet y en las redes sociales.

12. De vez en cuando revise en los tribunales si han habido cambios en los requisitos.

13. Busque ayuda o auxilio de otros/as profesionales como psicólogos para entender algunos casos y preparase bien para los interrogatorios.

14. Trate siempre de buscar una solución amigable, cuando sea posible. Es mejor un mal arreglo, que un buen pleito, sobre todo en estos casos donde no se "juega" con dinero o bienes, sino con menores de edad.

Este último lo puse ahora.

Esta lista no es limitativa, pero entiendo que es más o menos de las cosas que he ido aprendiendo en el ejercicio de esta profesión. Probablemente con el tiempo variarían, porque definitivamente en estos procesos nunca termino de sorprenderme de las cosas y casos que suceden.